(La fuente original de esta entrada es un artículo publicado en la revista Business en 2015. He realizado algunas actualizaciones para su publicación en nuestro blog).

Internet ha transformado sustancialmente el modo cómo nos comunicamos y adquirimos información. Hemos pasado de meros receptores, a convertirnos en fuentes. Confiables o no, lo cierto es que cada vez más personas recurren a blogs y redes sociales para enterarse de un tema en particular y lo hacen mucho antes de pararse frente al kiosco: las noticias hace buen tiempo las leemos en digital.

La lectura en digital es más que una nueva forma de leer. Forma parte de los cambios sociales en la era de Internet donde las personas no esperan la llegada de información a sus vidas sino que googlean y van a buscarla.

Los libros no son la excepción, así que algo similar pasa con ellos. Muchos autores se cansaron de esperar que un editor les publique y empiezan a hacerlo por su cuenta, gracias a la facilidad que les brinda plataformas como Amazon.com o iTunes. Los lectores tampoco esperan la llegada de un libro a las librerías o bibliotecas y buscan en alguna tienda online el libro de su autor favorito. Si no lo encuentran recurren a los sitios piratas: lo importante es leer.

La pregunta no es si el libro morirá o si los ebooks harán que los dejemos de lado. Finalmente un ebook también es un libro, pero adaptado a los tiempos modernos. El problema son los editores. ¿Están preparados para enfrentarse a la ola digital?

Del total de editoriales y editores en nuestro país, resaltan cuatro universidades que  digitalizan sus publicaciones para ingresar al mercado del ebook: La PUCP (151 títulos), Universidad del Pacífico, Universidad de Ciencias Aplicadas, Universidad Continental y recientemente la Universidad San Martín de Porres que solo publica en iBooks y en tiendas fuera de Perú. Con excepción del Fondo Editorial de la PUCP, que cuenta con tienda online y venta en nuevos soles, el resto vende exclusivamente a través de las tiendas digitales, entre ellas la nuestra, PerueBooks.com, Amazon, Barnes & Noble, Kobo, entre otras.

La estrategia digital para la mayoría de estos fondos universitarios es vender principalmente en el mercado internacional, desconociendo la importancia del SEO y de las tiendas locales, que alcanzan un 15% de las ventas totales. Es cierto que en Perú solo contamos con dos librerías digitales: PerueBooks.com y LibrosPeruanos.com (existía otra más, Kiputeca.com pero ya desapareció) pero el potencial que aportan es enorme para desarrollar campañas de mercadeo o promociones, cosa que es imposible hacer con las tiendas de fuera. ¿Qué están haciendo para incentivar la lectura digital entre los lectores peruanos, es decir, para que los lectores peruanos lean libros digitales peruanos?

Una iniciativa interesante es la del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) que ha entendido la importancia de ampliar sus fronteras (sobre todo por lo caro que resultan los servicios postales para enviar libros impresos al extranjero) y ha emprendido la tarea de publicar en paralelo las versiones impresa y en digital de sus libros. “Los Rendidos”, de José Carlos Agüero, uno de los libros más vendidos en la última FIL, se mantuvo durante varias semanas como el ebook más descargado de la tienda peruana PerueBooks.com, con ventas procedentes de varios puntos del país y de las principales ciudades del planeta. E “Historia de la Corrupción en el Perú” se mantiene como bestseller en varias tiendas del mundo.

Otras editoriales se suben a la ola: Palestra, empezó el año pasado a digitalizar al igual que el Centro Peruano de Publicaciones y otras lo hacen muy tímidamente con apenas una o dos publicaciones.

Sin embargo, en un universo de millones de libros electrónicos y unos tantos miles digitalizados en español, la producción peruana de ebooks permanece aún invisible (2018). Si las editoriales peruanas no dan el salto por cuenta propia y empiezan a replantear sus modelos de negocio, entonces vendrán otros actores –piratas o empresas formales- que se harán cargo de sus fondos y quedarán excluidos sin remedio de este gran mercado global.

El ebook, más allá de ser una nueva forma de leer, está introduciendo cambios importantes en la industria editorial que afecta la manera cómo vemos el libro y su comercialización. Autores y lectores esperan que esos cambios sean favorables.