No tengo nada contra los libros. Empecé muy niño a leer y a construir mi primera biblioteca. Debo tener algo más de 500. Leer libros vino de la mano con la necesidad de coleccionarlos. Era la lógica hasta el siglo XX. En el XXI la hemos cambiado por la lógica del suscribir, licenciar o alquilar servicios. ¿Para qué más me puede servir el libro que leí hace un año? Hay libros que vuelves a leer; sus textos parecen cambiar a medida que te haces viejo, hay otras perspectivas, otras maneras de entenderlo. Quieres volver otra vez a leerlos y la lectura te parece distinta, sin duda, …pero son muy pocos. El resto, la más de las veces, son una carga, a menos para mí, que no vivo de la admiración ni la envidia de los demás. ¿Para qué otra cosa puede servir entonces, que no sea para exhibir tu “culturalidad” o incluso darle sentido al cuarto “de estudio” de tu casa?

Por eso creo en el libro digital. Un libro para el siglo XXI. Un libro que no te ata a una gran colección de la que no puedes deshacerte y que cada vez se convierte más en una mera colección de objetos decorativos. El ebook es un libro que puedes llevar por cientos en tus viajes sin que te ocupen espacio en la maleta. Y que puedes retomar en cualquier momento, en cualquier lugar.
Perú tiene un retraso tecnológico de unos 10 años. Eso quiere decir que las editoriales en mi país que todavía fabrican libros del siglo XX intentarán desesperadamente convertirse en editores del siglo XXI, pero ya será muy tarde; es probable que para entonces no tengan ni autores que editar, ni lectores que lo lean.

¿Qué opinas tu?